¿Nunca os a apetecido decírselo a esa persona tan especial?
Y es que muchas veces sólo se limitan a hablar y no a escuchar.
Y es que muchas veces sólo se limitan a hablar y no a escuchar.
Ya están llegando las frías tardes de invierno en las que nos sentamos en el sofá con la mantita y observamos caer la lluvia y ese agitado viento. Esas típicas tardes… si, esas en las que las abuelas nos preparan un chocolate con churros caliente para merendar. ¿No es maravilloso? Yo echaba de menos esos momentos, esas tardes relajadas. Pensé que nunca diría esto, pero… amo el invierno.